Esta novela presenta un marcado carácter costumbrista que nos acerca con fuerza, ternura,
sencillez y ritmo vivo a Isidra, una trabajadora y honrada mujer de los años cincuenta.
Hija de un padre dado a la mala vida, alcohólico, ludópata, mujeriego y de una madre abnegada soportando el maltrato en silencio.
Isidra, se ve obligada a tomar una tremenda decisión siendo muy joven, que le marcará para toda la vida. Dar en adopción a su hijo.
La madre fallece. El padre abandona la casa.
Isidra se ve liberada de su presencia y después de muchas dudas y miedo, decide dar un cambio a su vida, convirtiendo la casa en una pensión.
Da acogida a tres huéspedes, introduciéndonos en las vidas difíciles de cada uno de ellos.
Un músico de una sala de fiestas. Un vendedor a domicilio. Y a una habilidosa costurera.
Todo ello narrado con delicadeza y minuciosidad.